lunes, 28 de junio de 2010

Andrés en el Museo de El Prado

Andrés pinta flores, casas, familias, cocodrilos grandes, coches, dinosaurios, trenes, marcianos de colores y caballos (que es lo que más le gusta).Por eso mamá ha decidido llevarle hoy al Museo de El Prado para que vea las pinturas de reyes y de principes en sus caballos.
Atravesando salas y salones, llegan a las pinturas de Velázquez ante las que Andrés se queda boquiabierto.
-Mamá, ese caballo ¿tiene una tripa muy gorda?- pregunta al fijarse en el retrato ecuestre del Infante Baltasar Carlos.
- Pues tienes razón, pero es que el pintor utilizó un truco porque antes el cuadro estaba en un lugar muy alto, y para verlo bien había que hacerle la tripa más grande al caballo.
- Pues no lo entiendo- dice Andrés poco convencido.
- Mira, si pones el cuadro muy alto, la panza del caballo no la ves grande, la ves normal- Andrés se encoge de hombros y continúa mirando.
- Y ¿por qué pintan todos los caballos con las patas para arriba?.
- Pues eso se llama caballo en corbeta, y el animal lo hace porque se le enseña a que ande con dos patas. Se tarda en domarlos, no lo hacen a la primera, claro.
- Pues yo también voy a pintar así mis caballos.
-Y ese señor tan gordo ¿quien es?- pregunta señalando al Conde Duque de Olivares.
- Un Ministro del Rey Felipe IV, el que está allí- le señala su madre con el dedo.
- Mamá, eso que hace el Ministro también es un truco porque está muy gordo... y el caballo es más pequeño y levanta las patas al borde de un precipicio... ¡Seguro que si fuera de verdad se habría caído! -y la mamá de Andrés se ríe.
- Pero, mira mamá, esa pata es grande y la otra es pequeña- y señala con el dedo al caballo del Code Duque.
- Claro, lo hacen los pintores para que parezca real lo que pintan. Mira, si nos alejamos un poco, ves lo más grande cerca y lo más pequeño a lo lejos. Lo llaman perspectiva.
- ¡Ah! ese nombre ya lo sabía, ya me acuerdo. Mamá ¿y a tí que te gusta?
- Pues a mí lo que más me gusta es el pañuelo de la Infanta Margarita ¿ves? es la princesita que hay en el cuadro de Las Meninas, pero ya de mayor ¿no te parece precioso?.
- ¿Solo te gusta el pañuelo, no te gusta más el lazo del Ministro?
- Si, también me gusta la bande del Conde Duque. Pero el pañuelo es tan bonito y tan delicado ...¡Lo estaría mirando todo el día!.
- ¿Todo el día?- se asombra Andrés
- Bueno, mucho tiempo- sonríe la madre
Y después de ver muchos cuadros, salen del Museo. Camino de casa se encuentran con un policía a caballo. Entonces, Andrés pregunta:
- Mamá ¿ese señor también es un rey?

3 comentarios:

PILARA dijo...

Qué alegría leerte por aquí
Es monísimo el cuento y además muy didáctico.
Que siga la racha y no te vendas tan cara.

ARVIKIS dijo...

Un cuento con la ternura que te caracteriza, muy bonito. Gracias por adentrarnos en ese mundo infantil que se nos va alejando.
Javier

Marcos Callau dijo...

Muy entrañable tu relato. Enhorabuena.